Monday, August 07, 2017

Horizonte final

"Liberate tutame."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Tras siete años desaparecida, la nave espacial Event Horizon, la primera en conseguir viajar más rápido que la velocidad de la luz, reaparece y un equipo de rescate en enviado para descubrir que le sucedió. Una vez en la nave se verán inmersos en una auténtica pesadilla.

LA NAVE VIVIENTE
Philip Eisner escribió el guión de Horizonte final (Event Horizon, 1997) tras sufrir una tragedia familar. Por aquel entonces había firmado un contrato por varios guiones para Paramount Pictures y con la idea de volver al trabajó, presentó a Lawrence Gordon una idea muy simple, una película que sería "Una casa encantada en el espacio", planteamiento que le gustó al productor, pero el problema es que Eisner realmente no tenía ninguna trama desarrollada, de todas formas Gordon le instó a que escribiera el guión. Comenzó a escribirlo en primavera de 1992, pero su estado emocional en aquel momento, le provocó un bloqueo que le impedía escribir. La ayuda del productor, que apostó por él, hizo que se lanzase a escribir y cuando entregó el primer borrador en octubre de 1992, fue recibido con entusiasmo por la Paramount. La Event Horizon había cobrado vida.
"Mi referente no era realmente Alien, porque la película es menos una película de ciencia ficción que una pura película de horror, en el sentido de algo como El resplandorLa casa encantada," declaraba el guionista.
Tras el éxito comercial de Mortal kombat (1995) a Paul Anderson le ofrecieron varios proyectos entre ellos Mortal kombat: Annihilation (1997) y Alien resurrección (1997), pero se inclinó por Horizonte final después que la Paramount le enviase el guión. "Había visto muchas películas de ciencia ficción y leído un montón de guiones, y me resultaba muy extraño encontrar algo original, una historia que sorprenda," declaraba el director. "Después de leer las dos primeras páginas de Horizonte final pensé, 'sé exactamente lo que va a suceder'. Después de leer las siguientes 20 páginas, empecé a dudar de mí mismo, y cuando llevaba 50, me di cuenta de que no tenía ni una sola pista de lo que iba a pasar. Era terriblemente excitante." Para el director la película, "es muy aterradora, no de la forma en la que lo es Alien, no hay monstruo específico. Es más psicológico. Cuando la película empieza, la gente va a querer algo extremo. Y no habrá nada tan extremo como esto."
Cuando Anderson se unió al proyecto la fecha de estreno ya estaba fijada en agosto de 1997, ya que la Paramount quería tener un blockbuster antes del estreno de Titanic, así que el director se comprometió a tener la película lista para entonces. Esto conllevó varios problemas, por ejemplo, para Anderson a la hora de tomar decisiones sobre el montaje final, y también para Joseph Bennett, el diseñador de producción, quien tuvo grandes dificultades para encontrar un equipo en Gran Bretaña que pudiera construir todos los decorados en sólo 4 semanas. Al final se contrataron a 4 directores artísticos distintos trabajando simultáneamente para cumplir el planning.
En el guión original eran unos aliens de aspecto tentacular los responsables del horror a bordo de la nave, pero a Anderson la pareció que recordaba demasiado a Alien (1979), de modo que le pidió a Eisner que lo reescribiera para eliminar ese aspecto. Además llamó a Andrew Kevin Walker (Seven) para que puliera el guión (de forma no acreditada) y siguiese el camino de la casa encantada, introduciendo numerosas referencias al infierno. También ayudó a mejorar los diálogos. Aunque algunas de sus contribuciones se mantuvieron en la película, otras fueron eliminadas según Anderson, porque no ayudaban al ritmo de la película. Algunos ejemplos son, una escena de rescate en la que se presentaba al equipo capitaneado por Miller (que nunca fue filmada por razones presupuestarias) y otra en la que Miller al entrar en la Event Horizon, encontraba un diente arrancado flotando (que sí se filmó, pero que se eliminó del montaje final).
El reparto se completó con caras conocidas y actores de sobrado talento, así el equipo de rescate fue compuesto por Laurence Fishburne (Capitán Miller), Sam Neill (Dr. William Weir), Kathleen Quinlan (Peters), Joely Richardson (Starck), Richard T. Jones (Cooper), Jack Noseworthy (Justin), Jason Isaacs (D.J.) y Sean Pertwee (Smith).
A Fishburne le llamó la a atención del guión que, "desde la tercera página estaba realmente enganchado y muy intrigado por donde iba la historia. Simplemente continué pasando las páginas queriendo saber que sucedería a continuación." 
Sam Neill había impresionado a Anderson en Parque Jurásico. "Antes de ver cualquier dinosaurio, ves su cara y como reacciona, lo cual te hace creer en ellos antes de que aparezcan en pantalla," declaraba el director. "Era importante para mí que su personaje pudiera hacer eso aquí también, porque él creó la nave." El actor se tuvo que someter a sesiones de 8 horas de maquillaje para las escenas en las que aparece mutilado, por lo que tenía que empezar a las 2 de la mañana.
El personaje de Starck estaba escrito para un hombre, pero durante las audiciones el papel fue leído por hombres y mujeres y Anderson decidió cambiar el sexo al personaje. "Fue genial tener a alguien como Joely Richardson, quien viene de ese muy apropiado pasado teatral británico y volcar sobre ella nueve toneladas de sangre," comentaba con sarcasmo el director.

RODAJE
El rodaje comenzó el 18 de noviembre de 1996 y terminó el 14 de marzo del año siguiente. Y toda la película se rodó en su totalidad en Reino Unido, más concretamente en siete estudios de sonido de los Pinewood Studios.
El equipo definía el diseño de la Event Horizon como techno-medieval, según Anderson, "cuando las luces están encendidas, parece aséptica y muy tecnológica, a lo 2001: Una odisea del espacio, pero cuando se apagan, te sientes como en una mazmorra escondida en los sótanos de un castillo, en una catacumba." Bennett se inspiró en la catedral de Notre Dame para diseñar la Event Horizonllegando a escanear la famosa catedral de París e imitando muchos de sus detalles. "La Event Horizon está construida con forma de crucifijo, que es la forma en la que se construyen todas las catedrales. Mientras que en una catedral tenemos una gárgola colgando de la parte superior, nosotros tenemos un grupo de antenas, pero da la misma sensación que una gárgola," explicaba Anderson.
El espectacular set hizo que Eisner tuviera nuevas ideas que añadió al guión tras pasearse por él.
Las escenas de la dimensión infernal fueron filmadas por Anderson y Vadim Jean principalmente durante los fines de semana, pero al estar Anderson ocupado con la primera unidad, estas escenas fueron en su mayoría filmadas por Vadim.
Joely Richardson no lo pasó del todo bien durante el rodaje, rodando la escena en la que Laurence Fishburne le ayuda a pasar por una puerta mecánica mientras la nave se despresuriza, a la actriz se le quedó el pie atrapado en la puerta cuando ésta se cerró (sin causarle daño alguno). Y cuando ella y Sam Neill rodaron la escena en la que una onda expansiva alcanza a la Lewis and Clark, ambos sólo debían caerse al suelo, pero la fuerza de la falsa explosión les hizo perder el conocimiento por unos segundos, algo que aconteció en cada toma que hicieron.
Rodar en el corredor giratorio que da al núcleo de la nave no fue tarea fácil, sólo se pudieron realizar tomas con planos fijos porque los operadores de cámara se desorientaban y no podían mantener la cámara quieta. De hecho, debido a este problema, Fishburne fue incapaz de filmar en un sola toma la escena en la que corre por el corredor, teniendo que resolverse mediante varios planos encadenados.
Y cuando filmaron la escena del motor gravitatorio en llamas, se provocó un incendio real que destruyó parte del set. Se tuvo que construir un nuevo decorado a toda velocidad mientras el primero era reparado. Al final éste fue utilizado tan solo para un día de rodaje.
La película hace gala de unos impresionantes efectos visuales, los cuales estaban supervisados por el gran Richard Yuricich (Encuentros en la tercera fase, Blade Runner), y los cuales se dividieron entre varias compañías, todas ellas británicas, salvo la norteamericana Mass Illusion. Las responsabilidades se repartieron de la siguiente manera, Cinesite (efectos digitales), Computer Film Company (efectos digitales), The Magic Camara Company (control de movimiento fotográfico), Mass Illusion (miniaturas), FBFX (creación de trajes espaciales), Image Animation (efectos protésicos y animatronics) y Animated Extras (efectos de maquillaje).
Se utilizaron todo tipo de técnicas, desde pantalla verde y azul, pasando por control de movimiento fotográfico con miniaturas, CGI, hasta uso (y borrado) de cables, para completar los 250 planos de efectos visuales que componen la película.
Se construyeron 28 modelos para rodar los exteriores de las naves que aparecen en la película, catorce de la Event Horizon, doce de la Lewis and Clark y dos de la estación espacial Daylight. Algunos modelos eran reproducciones completas de las naves y otras sólo secciones de las mismas, construidos en seis escalas diferentes.
El impresionante plano giratorio en la estación espacial (de 45 segundos de duración) se llevó prácticamente un tercio del presupuesto de la película. Y Cinesite necesitó de 10 semanas para completarlo.
Para aquellas escenas en las que los actores aparecen sin ojos, el efecto se consiguió mediante unas lentes de contacto especiales, que después eran eliminadas digitalmente junto con los ojos, y finalmente se creaba por medio de CGI el interior de las cabezas de los actores.
Y la compañía FBFX fue la encargada de crear los trajes espaciales diseñados por John Mollo. Y no le faltaban de nada, desde imanes reales en las botas, pasando por un sistema integrado de ventilación en la mochila que mantenía a los actores frescos y la visera clara, hasta miles de LEDs que indicaban la funcionalidad del soporte de vida y cuyo ritmo podía ser acelerado mediante un interruptor a exigencias del guión.
Anderson inicialmente contrató a la banda Orbital para que compusiese la banda sonora (el director ya había incluido un tema suyo en Mortal kombat), pero los productores se negaron a contratar a unos desconocidos para componer la banda sonora de una superproducción. Anderson entonces se inclinó por Michael Kamen, quien compuso una banda sonora a medio camino entre los instrumental y el techno, en la que colaboró Orbital, consiguiendo lo que había ideado el director.
El mayor problema con el que se encontró Anderson fue con el montaje final. El plazo normal de montaje para una película de las características de Horizonte final es de 10 semanas, pero Anderson una vez la fotografía principal terminó, le quedaban por delante 2 semanas de rodaje de segunda unidad, lo que sólo le dejó 4 semanas para realizar el montaje para entregar la película a tiempo. Su primer montaje tenía una duración de 130 minutos, pero no de fue del agrado de los productores, ni del público en los pases de prueba debido a su carga de violencia. Además recibió una calificación NC-17 por parte de la MPAA. La Paramount obligó al director a cortar 34 minutos y reducir así su violencia, consiguiendo finalmente la calificación R deseada. Aún así, Anderson declaró que la versión estrenada en cines era justo lo que él quería. "Cuando lees un guión todo parece importante," se justificaba el director. "Lo divertido sobre hacer películas, sin embargo, es que nunca se puede decir que funciona y que no hasta que realmente pones la película junta."
La película se estrenó el 15 de agosto de 1997 en Norteamérica y resultó un fracaso de taquilla, recaudando sólo 26.673.242 de dólares, que hacían imposible recuperar su presupuesto de 60 millones de dólares.
El tiempo ha colocado a la película en el lugar que merece, y poco a poco se ha convertido en una película de culto, siendo admirada por muchos.

VERSIÓN ORIGINAL
Como comentaba anteriormente la película sufrió una reducción muy grande de metraje, 34 minutos que le hubieran dado a la película un tono todavía más violento y gore. La mayoría de las escenas se han perdido para siempre y son pocas de las que se mantiene el material original. Descubramos como habría sido Horizonte final antes de pasar por la dimensión de infernal de los recortes.

1. Una reunión entre Weir y algunas personas al cargo de la misión de rescate, donde le explican al doctor la aparición de la Event Horizon y donde éste expone su interés de participar en la misión.

2. Se desarrollaba la relación entre Cooper y Justin, dándose una explicación más fuerte de porqué entraba en el agujero negro. Y se explicaba también que el mayor miedo de Cooper era perder a alguien cercano, cosa que le sucede con Justin.

3. Una escena romántica entre Starck y Miller.

4. Miller encuentra un diente arrancado flotando al entrar por primera vez en la Event Horizon.

5. Escenas que explicaban que era exactamente el agujero negro.

6. Una versión extendida de la escena en la que Peters tiene la alucinación con su hijo, que tiene sus piernas llenas de gusanos.

7. El momento en el que Justin se encuentra en el tanque de agua, Weir tiene una alucinación en la que Justin se convierte en su mujer, la cual sale del tanque y lo mira. La escena fue incluida en las dos primeras versiones de la película, pero fue finalmente descartada.

8. La escena en la que Weir recuerda como su mujer se suicidó era originalmente más larga y sangrienta.

9. La escena del vídeo de la orgía de sangre en la dimensión infernal era originalmente más larga y con mayores dosis de violencia y sangre. Había también más planos de la tripulación original de la Event Horizon desnudos y llenos de sangre, practicando sexo de forma salvaje, violando y comiéndose unos a otros. El momento en el que un miembro de la tripulación se saca los intestinos por la boca era más gráfica. Se cortaron otros instantes igual de impactantes, como el momento en que un anciano es apuñalado en la parte posterior de la cabeza por una chica, provocando que sus dientes salgan disparados. Aquel en el que una chica con una abrazadera que le abre la boca, tiene tornillos en los dientes y encías. Uno en el que un hombre se arrastra por el suelo mientras otros dos le golpean las piernas con barras de hierro y trozos de sus piernas van quedando atrás. En otro un hombre agarra a una chica mientras otro la golpea con un trozo de metal rompiéndole el brazo. Y en una de las más brutales, un miembro de la tripulación agarra los pechos a una chica y se los arranca. Todos estas escenas fueron cortadas o recortadas porque perturbaron al público en los pases de prueba. Y es que a la hora de rodar las escenas se contrató a actores con amputaciones reales, lo que le dio un gran realismo a las escenas en las que sufren grandes lesiones. Y el mismo resultado tuvieron las escenas de sexo, para las que se contrataron a actores porno. Tal era fue por la fuerza de las imágenes, que gente del público sufrió desmayos al verlas.

10. La escena en la que Miller encuentra a D.J. en el techo con el estomago abierto, era más largo con más planos de sus tripas sobre la mesa. Tras ver la horrible escena, Miller vomita.

11. Justo después de la escena anterior, se daría paso al momento en el que se ve a Cooper por el espacio tras la explosión de la Lewis and Clark, con algunos planos inéditos.

12. La escena en la que la crio-cámara se llena de sangre era más larga, la mano de Weir aparecía y rompía el cristal desde dentro liberando la sangre. Cooper ayuda a Starck a escapar y un mutilado y desnudo Weir desciende por unas escaleras caminando al revés.

13. En la escena de la pelea entre Miller y Weir al final de la película, se incluía un discurso del segundo conocido como "El antiguo testamento", en el que éste le confirma a Miller que la dimensión de puro caos es realmente el infierno.

14. Toda la secuencia de la pelea final entre Miller y Weir era más larga. Y las visiones del infierno que Weir le hace ver a Miller mostraban más planos de los miembros de la Event Horizon siendo torturados.


Se filmaron tres finales alternativos diferentes:
Final alternativo 1: Similar al visto en la película, pero sin el susto sorpresa de la aparición de Weir, Starck simplemente oye los gritos de la Event Horizon y ella grita también de miedo hasta que Cooper la despierta. Además se mostraba la pelea entre Weir y Miller, y no contra el hombre en llamas. Éste era el final original incluido en el guión de rodaje.
Final alternativo 2: Mostraba a Miller luchando contra el hombre en llamas de sus alucinaciones, en lugar de con Weir. Esto se cambió porque en el segundo pase de prueba al público no le gustó.
Final alternativo 3: El usado en la película, que es la combinación de los dos anteriores, es decir, mostrando a Miller luchando contra Weir tras hacerse pasar por el hombre en llamas e incluyendo el susto final de Weir que sufre Starck.

Además una secuencia de una caminata espacial estaba prevista, pero tuvo que ser descartada por limitaciones presupuestarias.
Y la misma razón llevo a eliminar la escena inicial antes mencionada y que es conocida como la escena "Lucky Strike", de la cual llegaron a crearse storyboards. Servía para introducir a la tripulación de la Lewis and Clark mediante el rescate de una nave llamada Lucky Strike. En la escena uno de los miembros del equipo era expulsado por una esclusa, siendo después rescatado. Al director le gustó la idea y la reutilizó más tarde para el personaje de Justin.

Tras el éxito de la película en formato doméstico la Paramount le ofreció al director la posibilidad de crear una edición especial con el montaje original de la película, pero Anderson se topó con una empresa imposible, Horizonte final fue previa al boom del DVD y la inclusión de las escenas eliminadas, y tras su fracaso en taquilla, la productora no había guardado el material cortado. Se consideraron perdidas durante años hasta que algunas fueron encontradas en una mina de sal de Transilvania. El problema era que la calidad de las mismas era demasiado mediocre y hacía inviable su uso.
En 2012, el productor Lloyd Levin, encontró una copia en VHS del perdido montaje original de la película. Entonces se habló de nuevo sobre la posibilidad del estreno de esa versión de la película, pero en una entrevista en 2017, Anderson afirmó que aún no había visto la copia en VHS, pero la edición especial jamás saldría a la luz ya que prácticamente todo el metraje original se había perdido para siempre. Ese fue el destino final de la Event Horizon.

VALORACIÓN
Paul Anderson demostró más talento aquí que en el resto de sus películas juntas, los momentos de terror están conseguidos (el vídeo que muestra lo que le ocurrió a la tripulación del Event Horizon), las escenas gore funcionan (la muerte de D.J.), las escenas de acción son espectaculares (el angustioso rescate de Justin) y el director rueda los mejores planos de su carrera (el plano giratorio que empieza en Weir y se aleja en el espacio, la introducción del núcleo de la nave, el plano-vértigo a lo Tiburón de Weir en uno de los conductos de la nave, etc).
El concepto de una nave espacial a modo de casa encantada es muy original y funciona de maravilla y la forma de mostrar algunos elementos teológicos (la nave con forma de catedral, esa dimensión a la que viajó la nave mostrada como el infierno, etc) ayudan a esa idea de película de terror espacial.
Otra gran idea (y ya usada en otras películas anteriores) es como la nave muestra a cada uno de los protagonistas sus mayores miedos y temores, haciendo poco a poco que todos caigan en una espiral de horror.
La película vive de varias influencias como, por ejemplo, la ya mencionada El resplandor (la progresiva locura de un personaje influido por un sitio "encantado" y la famosa escena del ascensor que libera un río de sangre es repetida aquí), Solaris (el protagonista se encuentra en una nave/estación espacial a su mujer que se suicidó años atrás), Hellraiser (esa dimensión infernal de carácter sadomasoquista) y Alien (una nave espacial en misión de rescate en la que se suceden varias muertes). Y son esas influencias los puntos más flojos de la película, ya que no logra distanciarse lo suficiente de ellas, aunque mantiene en pie su propia personalidad.
Una cosa que siempre me ha gustado de la película es que se molesta en explicar las cosas, aunque sean imposibles de explicar, como cuando Weir con toda su jerga científica, expone como la nave consigue viajar más rápido que la luz o esa otra escena cuando detalla como funciona el motor gravitatorio de la nave. Se agradece el esfuerzo.
El reparto está correcto en sus respectivos papeles, pero el que destaca por encima del resto es Sam Neill, excelente actor que siempre demuestra tener una habilidad especial para caracterizar a villanos.
Uno de los puntos fuertes de la película es su diseño de producción, la imponente nave que da título a la película, es una asombrosa obra de arte surgida de la peor de las pesadillas, la cual se convierte en un personaje más de la película.
La película potencia inteligentemente la idea de infierno, como ese túnel giratorio que representa los nueve círculos del Infierno de Dante, que conduce directo a él, y el cual se encuentra al otro lado de una puerta, representada por el núcleo de la nave. Por eso está de lo más justificado que esté en llamas durante la pelea final, y es que Miller lucha con Weir en el mismísimo infierno.
La película tiene sus demonios, como ese tópico y fácil susto final a lo Carrie con la aparición de Weir. El personaje de Cooper, que no pasa de ser el típico alivio cómico. El que en una escena Weir se arranque los ojos, pero en la pelea final reaparece con ellos intactos. O el momento en el que D.J. coloca un bisturí en el cuello de Smith, cuando éste pierde los estribos, en una reacción del médico de lo más desmedida y absurda, y que además no conduce a nada, ni tiene ninguna repercusión.
La película pide a gritos una mayor violencia, esa misma que le obligaron a reducir y que creo que habría beneficiado a la historia.
Y aunque el diseño de la nave es uno de los puntos fuertes de la película, ¿quien en su sano juicio construiría una nave así de tenebrosa? Pero es parte del juego que nos presenta la película y nos dejamos arrastrar por él.
La película viene a ser un clásico film de terror, pero con un toque de ciencia ficción muy espectacular. A un tiempo estamos aterrados con una escena, para a la siguiente quedar epatados por una gran secuencia de acción o de efectos visuales. Y Anderson consigue mantener el equilibrio en todo momento.
Sin ser una maravilla, el visionado de Horizonte final es de lo más disfrutable y su metraje pasa como un suspiro. Éste debería haber sido el camino a seguir por Anderson en su carrera, pero el director (con la excepción de Soldier) se sumergió en más y más subproductos que no aportan nada a su filmografía. Anderson con esta película viajó a otra dimensión de su carrera y trajo consigo su mejor obra, una película de terror espacial, realmente inspirada, terriblemente entretenida.

CURIOSIDADES
Clive Barker fue consultado durante la pre-producción de la película.
En el guión original se describía el motor gravitatorio como un orbe negro suave y sin rasgos suspendido en el aire entre grandes brazos giratorios. Y en lugar de crear un agujero negro temporal, el guión explicaba que la nave contenía uno estable en su interior en todo momento, el cual era la fuente de energía de la Event Horizont. Paul Anderson decidió rediseñarlo con círculos entrelazados como un homenaje a la caja rompecabezas de Hellraiser (1987), la cual le sirvió de inspiración.
Stanley Kubrick estaba rodando Eyes wide shut (1999) en los Pinewood Studios al mismo tiempo que esta película.
Jeremy Irons y Amy Brenneman iban a ser originalmente los protagonistas de la película.
La primera persona en firmar para participar en la película fue el director de fotografía Adrian Biddle.
Todos los personajes que mueren son aquellos que están presentes en la escena en la que la tripulación comienza a hablar sobre las alucinaciones, tras la primera aparición del hombre en llamas.
Estaba planeado que en la muerte de D.J., éste siguiese vivo cuando Miller lo encuentra clavado en el techo con las tripas aún unidas a él. Al verlo en ese estado Miller le disparaba en la cabeza para que dejara de sufrir.
Los trajes espaciales pesaban 30 kilos. Debido a su peso, si los actores lo llevaban puesto demasiado tiempo en posición vertical les podría provocar lesiones de espalda, pero tampoco se podían sentar por causa de la mochila. Se construyeron en el set enganches especiales para que los actores pudieran descansar entre tomas.
Toda la tripulación de la nave muestra mediante sus trajes espaciales cambios políticos en la Tierra. La bandera americana de los miembros americanos muestran 55 estrellas. Los británicos portan una bandera la Unión Europea con 22 estrellas en lugar de la Union Jack. Y el Dr. William Weir lleva una bandera australiana, pero con la Union Jack siendo sustituida por la bandera aborigen.
Paul W.S. Anderson tiene un cameo en la película durante la secuencia de sueño inicial, un libro pasa flotando por delate de la cámara, con una foto del director y su nombre.

El efecto de sonido del Dr. Weir abriendo las persianas de su habitación en la secuencia inicial está extraído del videojuego Doom.
En Interstellar (2014) hay una escena en la que Romily (David Gyasi) explica como plegar el espacio y el tiempo para viajar grandes distancias similar a la de Weir en esta película.
El working title de la película mientras era filmada fue "The Stars My Destination".
Cuando Peters persigue a su hijo por la nave, las puertas por la que pasa tienen forma de ataúd, presagiando lo que le ocurrirá.
A los actores se les instó a que se inventaran un pasado para sus personajes.
Supuestamente la Event Horizon tiene un X-Wing de Star Wars como parte su matriz de antenas. Y puede verse durante la primera vez que la Lewis and Clark sobrevuela la nave.
La película se hizo en tan solo 10 meses, desde el momento en que se dio luz verde, algo fuera de lo normal para una película de las dimensiones y complejidad de Horizonte final.
Paul W.S. Anderson y Jason Isaacs son íntimos amigos y han trabajado juntos en varias películas.

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Monday, July 03, 2017

Kiss kiss, bang bang

-"Busca idiota en el diccionario, ¿sabes que vas a encontrar?"
-"¿Una foto mía?"
-"¡No, la definición de idiota, que es lo que eres! ¡Coño!"

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Harry Lockhart es un ladrón de poca monta, que tras ser confundido con un aspirante a actor, acaba sin pretenderlo en Hollywood. Para meterse en el papel de un detective debe acompañar a uno real, pero ambos se verán inmiscuidos en un misterioso asesinato, relacionado con un antiguo amor de Harry.

1. BANG
Kiss kiss, bang bang (Kiss Kiss Bang Bang, 2005) fue el regreso de Shane Black al cine, después de casi una década de ausencia, la cual tuvo lugar tras el fracaso de Memoria letal (1996). A dicho fiasco se le sumó la presión producida por sus cacareados supersueldos, lo que le provocó un bloqueo como escritor durante tres años. Black se tomó un descanso obligatorio y volvió a la acción (tras un frustrado intento de unirse a la Academia de Hollywood) y decidió escribir un guión diferente a los que había escrito hasta entonces, una comedia romántica. Bajo los consejos de su amigo, el director y guionista James L. Brooks, le fue dando forma al guión durante mucho tiempo, pero sin conseguir que funcionase, así que un día se dijo, "a la mierda. Tengo que meter un asesinato," declaraba Black. De esa forma introdujo al detective Gay Perry y un crimen en la trama. Y así surgió Kiss kiss, bang bang, que inicialmente tenía el título de "You’ll Never Die in This Town Again".
Como punto de partida para la trama detectivesca, Black recurrió a uno de los libros de detectives que leía cuando era pequeño (como los que aman los personajes de Harry y Harmony), y tomó el argumento de la novela "Bodies are Where You Find Them" de Brett Halliday (publicada en 1941), la cual sirvió de base para toda la trama de la novela de Johnny Gossamer vista en la película. En 2001, tendría terminado el guión y llegaba la hora de conseguir la financiación. Y por esta vez Black tenía claro que él mismo sería el encargado de poner en imágenes su guión, significando la película su debut como director.
Pese a su popularidad dentro de la industria le costó mucho levantar el proyecto. Su guión pasó por muchos estudios, pero, "nadie quería leerlo," recordaba Black. Al final el proyecto terminó en las manos de Joel Silver, con quien había trabajado previamente en Arma letal, Arma letal 2Depredador y El último boy scout.
Silver llegó a un acuerdo con Warner Bros., por el cual la productora pondría los 15 millones de dólares del presupuesto de la película. Dado el bajo presupuesto de la misma, el estudio confió en Silver para que tomara las riendas del proyecto por si solo, por lo que Black sólo tuvo que hablar con una persona, la cual le dio libertad absoluta y no se entrometió en su trabajo. La película, que ahora recibía el título de "L.A. P.I.", se ponía en marcha.
Para los papeles protagonistas se barajaron a actores como Benicio Del Toro, Hugh Grant y Johnny Knoxville. Pero mientras Black y Silver desarrollaban el proyecto, Robert Downey Jr. por aquel entonces estaba realizando para el productor la película Gothika (2003) y además salía con la productora y socia de Silver, Susan Levine. De ese modo el actor siempre estaba en la oficina de Silver y un día le preguntaron si podía leer algunas frases del guión, a lo que el actor accedió y surgió la magia, la película había conseguido a su Harry Lockhart. Por su parte, Levine se convertiría en la productora ejecutiva de la producción.
Para el papel de Gay Perry, el estudio quería una gran estrella y estuvieron cerca de ocho meses buscando una, pero finalmente Black y Silver decidieron buscar a un buen actor que no disparase el presupuesto de la película y hacer así la pequeña película que querían. Levine fue quien apostó por Val Kilmer, quien llevaba años tratando de participar en una comedia. Antes de terminar de leer el guión el actor ya estaba llamando para decir que sí. Para interpretar el personaje, tuvo que perder rápidamente cerca de 22 kilos, ya que había ganado peso para participar en Alejandro Magno (2004). Y para meterse en la piel de Gay Perry utilizó esmalte de uñas y llevó zapatos de conducción de Louis Vuitton que costaban 500 dólares.
Por su parte, Michelle Monaghan se presentó a las audiciones para el papel de Harmony y el primer día que hizo las pruebas, Black ya sabía que ella era la elegida. Pero tardarían dos meses en llamar a la actriz para hacer una prueba con Downey Jr (algo que sucedió mientras rodaba El mito de Bourne) y tres días después ya estaba trabajando en la película.
El resto del reparto se completó con los nombres de Corbin Bernsen (como el millonario Harlan Dexter), Larry Miller (interpretando al productor Dabney Shaw), Dash Mihok y Rockmond Dunbar (en los papeles de dos esbirros), Shannyn Sossamon (dando vida a la misteriosa chica del pelo rosa), Indio Falconer Downey (siendo Harry con 9 años) y Ariel Winter (haciendo lo propio con Harmony con 7 años).
El título volvió a cambiar a de "L.A. P.I." a "Bang", y a su vez al definitivo Kiss kiss, bang bang, tras una sugerencia de Val Kilmer, quien consideraba sería más atractivo. Black lo defendía, "me gusta la franqueza del mismo. Es un título muy simple y austero, y es lo que la película es. Es mitad comedia romántica y mitad thriller de misterio. Es Kiss kiss, bang bang."

2. RODAJE
La fotografía principal tuvo lugar en diferentes localizaciones de California, principalmente en Los Angeles, desde el 24 de febrero de 2004 hasta el 3 de mayo del mismo año. Fue un rodaje sin problemas donde todos los implicados se llevaron de maravilla, con pocas anécdotas a destacar.
Una de las escenas más recordadas de la película, aquella en la que Harry y Harmony le sacan parecidos a famosos a los asistentes de un club, no se siguió con lo previsto en el guión, ya que ninguno de los extras que se presentaron encajaban con lo escrito por Black, de modo que el director tuvo que buscar entre los presentes a que famosos se parecían y reescribir el guión antes de rodar.
La escena con la araña que se mete en el sujetador de Harmony se rodó con una real, Michelle Monaghan no tuvo inconveniente alguno en rodar la escena, pero Downey Jr. y Black no podían ni mirar.
Su estreno fue en el Festival de Cannes en mayo de 2005 y la película recibió una gran ovación. Pero eso no hizo que tuviese un estreno masivo en salas en Estados Unidos. El 21 de octubre de 2005 debutó en tan sólo 8 salas, llegando hasta un máximo de 226 en su mayor momento de distribución, tal vez esa sea la explicación de su fracaso en taquilla, recaudando sólo 4.243.756 de dólares en tierras norteamericanas. En el resto del mundo no le fue mucho mejor, haciendo una taquilla de 11.541.392 de dólares.
Pero el boca a boca hizo que el prestigio de la película fuera aumentando poco a poco, siendo considerada a día de hoy un clásico de la década pasada. Y tuvo un fuerte impacto en las carreras de sus participes, Downey Jr. admitía que, "terminó siendo mi tarjeta de visita para Iron Man." Y el actor llamó años después a Black para que escribiese y dirigiese Iron Man 3 (2013) a modo de agradecimiento, cerrándose así el circulo. "Es difícil para mi ver Kiss kiss, bang bang y no sentir nostalgia hacia ella. No es perfecta, pero de alguna forma, creo que es lo mejor que he hecho. No sé por qué," decía Downey Jr.

3. VALORACIÓN
Black hace un gran homenaje a las buddy movies, un género que prácticamente creó con Arma letal. Y como siempre, lo hace con un guión hábil, divertido y lleno de geniales diálogos, que los personajes disparan como ametralladoras. La trama está perfectamente construida y tiene detalles formidables, como ese torpe narrador que va adelante y atrás en la historia, y no para de equivocarse. Y Black le añade nuevos elementos al género al mezclarlo con las novelas de detectives de los años 40 e imprimirle un tono puramente meta, siendo el resultado una auténtica maravilla.
Además da una visión desmitificadora y poco alentadora de la ciudad de Los Angeles. La cual bajo el brillo de sus estrellas desvela un lugar oscuro lleno de sueños rotos, de jóvenes perdidas en busca de fama, de padres terribles, donde los ladrones son actores y los actores son asesinos.
Y hablando de actores, todos están fantásticos, fue esta película la que puso de nuevo en el mapa a Robert Downey Jr., demostrando la gran estrella que podría ser. Val Kilmer, en uno de los mejores papeles de su carrera, se convierte en un perfecto robaescenas. Y Monaham desprende mucho carisma y simpatía.
Kiss kiss, bang bang es una película de autor, con todas las señas de identidad de Black, ahí tenemos la pareja de detectives, la investigación de un crimen, la Navidad y la ciudad de Los Angeles como epicentro de la historia. Y para ser su ópera prima, Black se muestra realmente hábil con la cámara, demostrando que puede estar llamado a ser un gran director.
Black crea una anti-película de acción, siguiendo un camino poco transitado dentro del género, desde que el tipo duro de la película sea homosexual, al tener a un protagonista que no es ningún héroe (no sólo se queda en shock tras matar por primera vez, incluso recibe una paliza al intentar defender a Harmony al principio de la película). Y tenemos varios detalles más que refuerzan esa idea de película de acción fuera de lo común, como que uno de los villanos sea asesinado por un transeúnte y no por los protagonistas, que Harmony no sea ninguna chica florero y sea más decidida que los dos protagonistas o ese momento en el que Harry mata por error a uno de los esbirros del villano al jugar a la ruleta rusa. No es lo que uno está acostumbrado a ver en una película de acción.
Y como comedia funciona de maravilla, no sólo por la gran química entre Downey Jr. y Kilmer, y los divertidos diálogos, es que además existen momentos cómicos que no tienen precio, como ese en el que Harmony le corta un dedo a Harry o ese otro en el que el protagonista orina accidentalmente sobre un cadáver.
Además la historia de amor entre Harry y Harmony resulta siempre creíble y nunca rompe el ritmo de la historia, al contrario de lo que suele suceder en otra películas. Creo que es uno de los mayores aciertos del film.
Kiss kiss, bang bang es una absoluta genialidad, y una de las mejores películas de acción que se hayan creado y mucho más, ya que es también un neo noir de lo más sugestivo, una película romántica como más disparos que besos y una comedia con toneladas de diversión. Shane Black estaba de vuelta y lo hacía a lo grande, y esta vez era para quedarse.

4. CURIOSIDADES
El Gay Perry de Val Kilmer se considera el primer personaje abiertamente gay que haya protagonizado una película de acción de Hollywood.
El tono de llamada del móvil de Gay Perry es "I will survive" lo cual presagia su regreso al final de la película.
Laurence Fishburne es quien pone voz al oso del anuncio de Harmony.
En señal de apoyo a Robert Downey Jr por su recuperación del alcohol y drogas, Val Kilmer se negó a beber durante toda la producción.
El body count de la película asciende a 13 muertos.
Primera película producida por Public Media Works, la productora de Corbin Bernsen.
La inscripción "Wonder Girl" del bate de béisbol de Harmony es una referencia a la película El mejor (1984).
Uno de los asistentes de Shane Black estaba escondido y le pinchaba en los riñones a Robert Downey Jr. durante la escena de la tortura.
En la escena en la que Harry tiene que leer unas líneas de un guión, la primera que lee termina (en la versión original) con la frase "go spit", la cual es una de las frases lapidarias de Roger Murtaugh en Arma letal, también escrita por Black.
El autor ficticio de las novelas de Jonny Gossamer es Joe Chester.
El título original de la película era "You'll Never Die in This Town Again", cuando Harmony se marcha de Indiana con 16 años ella tiene en su regazo la novela de Johnny Gossamer, "You'll Never Die in This Town Again".
La mansión de la fiesta con la que empieza la película es propiedad de Shane Black.
Shane Black suele practicar el juego de buscarle parecidos a la gente famosa, tal y como hacen Harry y Harmony en la película.
Al final de la película Harry dice sobre la "resurrección" de Gay Perry, "en el cine los estudios se ponen paranoicos con los finales tristes", es un guiño de Black a lo acontecido con los finales de Arma letal 2 (1989) y Memoria letal (1996) en las que los estudios no quisieron eliminar a personajes de la película, tal y como deseaba Black.
Robert Downey Jr. trabajó en su pasado en el club que visita Harry en el que hay una exhibición de arte viviente.
Como fan de Raymond Chandler, cuando escribió el guión, Black dividió la historia en capítulos con títulos de Chandler, como, "Trouble is My Business", "The Lady in the Lake", "The Little Sister", "The Simple Art of Murder", y el epílogo "Farewell, My Lovely".
La referencia de "Ike, Mike y Mostaza" de Mr. Frying Pan, y que Harry no pilla, se trata de un chiste popular en los años 50/60.
La película comparte título con una canción descartada de Operación Trueno (1965) de James Bond. El compositor John Barry le puso el título, "Mr. Kiss Kiss Bang Bang" cuando descubrió que en Italia era como se conocía a 007. Se grabó la canción primero con Shirley Bassey y más tarde con Dionne Warwick. Al final, los productores decidieron que la canción de la película fuera otra y Barry compuso "Thunderball" con Don Black. Las dos versiones de "Mr. Kiss Kiss Bang Bang" fueron publicadas años más tarde y desde entonces "Kiss kiss bang bang" se ha convertido en parte del argot que describe el género de espías a lo James Bond.
Aunque Harry y Harmony crecieron juntos y tienen prácticamente la misma edad, en realidad Robert Downey Jr. es 11 años mayor que Michelle Monaghan.
Ya existía otra película con el mismo título, la comedia de espías Kiss Kiss - Bang Bang (1966), co-producida entre España e Italia.
"Kiss kiss bang bang" también fue el título de las segunda colección de reseñas publicada por la famosa crítica de cine Pauline Kae.

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Friday, June 02, 2017

Abre los ojos

"¿La verdad? Puede que no la soportaras."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

César es un joven y guapo triunfador que encuentra al amor de su vida, pero poco después sufre un aparatoso accidente que los desfigura horriblemente. Desde ese momento no sabrá diferenciar que es real y que no en su vida.

UN SUEÑO DENTRO DE UN SUEÑO
Antes que se confirmase el increíble éxito de su opera prima, Tesis (1996), su director, Alejandro Amenábar, ya estaba trabajando en su siguiente película, Abre los ojos (Abre los ojos, 1997), la cual lo consagraría como uno de los directores más importantes del cine español.
"La historia de Abre los ojos surge en medio de un proceso gripal sufrido durante el rodaje de Tesis. Tenía la excusa argumental, encontré luego un par de claves," recordaba Amenábar. Y la excusa a la que se refería era la criogenización, técnica que se empezó a popularizar en los 90 y que se convirtió en uno de los pilares de la película. "Había pensado en todas esas cosas sobre la criogenización y estaba muy interesado en esa idea, particularmente cuando descubrí que era real y que existía realmente una empresa que hacía esas cosas," afirmaba el director.
Y de una horrible pesadilla surgió esta historia a medio camino entre el sueño y la vigilia. "La historia de un hombre que quiere vivir en el cielo y acaba en el infierno," la describía Amenábar, aunque también añadía que, "es una película sobre los sueños, sobre todo tipo de sueños, los oníricos, y aquellos que anhelamos." 
El director le propuso su idea a José Luis Cuerda, quien le había producido Tesis y con el que tenía un acuerdo por otras dos películas. Cuerda estuvo de acuerdo en llevar adelante su nuevo proyecto bajo su productora Las Producciones del Escorpión, a la que se sumó Sogetel.
Sin perder tiempo, Amenábar y Mateo Gil (con quien había trabajado en su ópera prima), comenzaron a escribir el guión y lo completaron tras casi seis meses de trabajo y tres versiones de la historia."[Mateo] empujaba hacia el experimento en sí, hacia el mito de Frankenstein y yo quería llevar la trama hacia la historia de amor, a algo mucho más cotidiano,” admitía Amenábar. Para documentarse, el director visitó varios psiquiátricos y así, "tratar de contar esta historia con honestidad."
Según el director, José Luis Cuerda participó activamente en el desarrollo de la película, "estuvo presente durante todo el proceso. Fue una discusión a tres bandas," recordaba Amenábar.
El reparto se compuso de una serie de caras conocidas y emergentes del cine español. Para la ocasión, Amenábar repitió con Eduardo Noriega y Fele Martínez, sus dos protagonistas masculinos de Tesis. El primero sería César, el personaje principal del relato y el segundo Pelayo, su mejor amigo. Noriega tenía claro que su papel no era fácil, "mi reto es ganarme al público interpretando a un tipo con el que muy pocos espectadores se identificarán".
Penélope Cruz dio vida a Sofía. La actriz estuvo cerca participar en Tesis en el papel que terminaría recayendo en Ana Torrent, pero no perdió la segunda oportunidad de trabajar con Amenábar. "Cuando me dieron el guión de Abre los ojos y lo leí, acepté inmediatamente la propuesta de trabajar a su lado, porque me pareció magnífico," relataba la actriz. No era para menos, ya que el papel había sido escrito para ella.
El resto del reparto se completó con Nawja Nimri, en el papel de la misteriosa Nuria. Chete Lera, en el papel de Antonio, psicólogo de César (un personaje que en los primeros tratamientos del guión era un abogado). Gérard Barray como Duvernois, uno de los empleados de la empresa de criogenización. Y en un pequeño papel de camarero podemos encontrar a Tristán Ulloa.

RODAJE
El rodaje tuvo lugar entre el 12 de mayo al 8 de julio de 1997 y se filmó íntegramente en Madrid, en localizaciones como, la Calle Gran Vía, el Parque de Berlín, el psiquiátrico de Alcalá de Henares, la Torre Picasso o el Faro de Moncloa. Su presupuesto fue de 370 millones de pesetas (2,2 millones de euros), el triple que Tesis. Además se gastaron cerca de 110 millones de pesetas en promoción y copias.
Los ensayos con actores comenzaron dos meses antes del inicio del rodaje, llegando a realizarse hasta dos veces a la semana. Lo que hizo que estuvieran bien engrasados a la hora de ponerse a rodar.
El momento más recordado de la película, la escena inicial en la que Eduardo Noriega camina por la Gran Vía de Madrid totalmente vacía, trajo varios quebraderos de cabeza al equipo. Se filmó en agosto de 1996, casi un año antes de iniciarse el rodaje y con el guión aún sin terminar. Tuvieron que hacerlo tan pronto para aprovechar el puente de la Virgen de La Paloma de Madrid y que así la ciudad estuviera lo más vacía posible. El ayuntamiento sólo les concedió 4 horas para filmarla, desde las 4 a las 8 de la mañana, lo cual no era suficiente tiempo, por lo que el equipo tuvo que alargar la sesión dos horas más de lo previsto. Lograron filmar entre cinco y seis tomas, y entre cada una abrían la calle para dejar pasar el tráfico. Durante el rodaje de la escena se "colaron" un cura que iba camino de la iglesia para dar misa y una mujer que se paró en la parada de autobús, esperando coger uno. Y como es sabido la calle no está realmente vacía, puede verse a una persona en uno de los balcones y también a un grupo de personas apiñadas tras un control policial al final de la calle.
Amenábar no estaba seguro si trabajaría con Eduardo Noriega finalmente en la película, por lo que al rodar la escena le dijo que no volviese la cabeza, de esa forma tendría la posibilidad de cambiarlo. Para no ser sustituido, Noriega se volvió hacia la cámara varias veces.
Y el complejo maquillaje del personaje de César trajo también quebraderos de cabeza. "El pequeño infierno empezó con el maquillaje de Eduardo," recordaba Amenábar. "Yo no sabía entonces lo que eran pruebas de maquillaje. En la primera semana de rodaje empezaron a caerse todos los colgajos de látex y a Eduardo le salieron heridas en la cara. Tuvimos que parar y repetir todas las tomas con Eduardo. Hubo bastante tensión." Desfigurar a Noriega le requería al experto en efectos de maquillaje, Colin Arthur, más de cinco horas cada día.
Como en otras películas de su carrera, Amenábar compuso él mismo la banda sonora de Abre los ojos, en esta ocasión con la ayuda del compositor Mariano Marín. "Trabajo con un programa informático llamado Notator Logic, samplers, [otros] dispositivos de música y un teclado, y el ordenador está conectado y sincronizado con un reproductor de vídeo, y pruebo con diferentes pistas todos los instrumentos que necesito. Entonces mis demos y archivos son transferidos a una partitura. El ordenador escribe una especie de partitura primaria donde puedes ver las notas y las mueves y cambias," explicaba el director. Y después entraba Marín, "cada dos o tres días nos veíamos, contrastábamos lo que habíamos hecho y, como yo no sé música, Mariano lo pasaba a papel, lo arreglaba y lo orquestaba."
La película fue un gran éxito, llegando a recaudar en España 6.442.471,89 de euros (aproximadamente 1.070 millones de pesetas) y reuniendo a 1.794.331 espectadores. También se estrenó en EE.UU. en abril de 1999 y recaudó 370.720 dólares, nada mal para una película española.
La película fue nominada a diez Goyas, en las categorías de mejor película, mejor director (Alejandro Amenábar), mejor actor protagonista (Eduardo Noriega), mejor guión original (Alejandro Amenábar y Mateo Gil), mejor sonido (Daniel Goldstein, Ricardo Steinberg y Patrick Ghislain), mejor dirección artística (Wolfgang Burmann), mejor montaje (María Elena Sáinz de Rozas), mejor maquillaje y peluquería (Paca Almenara, Colin Arthur y Sylvie Imbert), mejor dirección de producción (Emiliano Otegui) y mejores efectos especiales (Reyes Abades y Alberto Esteban). Sorprendentemente la película no consiguió ganar ningún premio.
Poco a poco se fue convirtiendo en una película de culto, traspasando nuestras fronteras, y lo que acentuó su fama a nivel internacional fue cuando se realizó el remake americano Vanilla sky (2001), protagonizado por Tom Cruise.

VALORACIÓN
Abre los ojos es mi película preferida del cine español. Intrigante, fascinante y diferente, donde se dan la mano multitud de temas, como la paranoia, el miedo a la muerte, la vida eterna, la lucha entre realidad y ficción, el poder del sexo, el poder de los sueños, la cordura, la superficialidad, los límites de la amistad, pero principalmente como en ocasiones nos obligamos a no ser felices.
Y es que César puede hacer que ocurra cualquier cosa en su mundo (más que nunca un reflejo de sus miedos y ansiedades), pero contra todo pronóstico se empeña (inconscientemente) en boicotearse a si mismo una y otra vez, tal vez porque los fantasmas de su pasado pesan demasiado; esa chica que sólo le importaba por el sexo y que le terminó desfigurando, ese amor imposible y nunca consumado, la traición a su mejor amigo o ese padre ausente que adopta la figura de un psiquiatra, estos vuelven una y otra vez para atormentarle porque él quiere ser atormentado, la culpa es lo que le hace estar en un manicomio dentro de su paraíso particular.
Abre los ojos surgió en pleno auge de un cambio en el cine español, cuando jóvenes directores comenzaron a realizar un tipo de cine diferente, muchas veces dentro del cine de género y exportable fuera de nuestras fronteras, y pensadas para el público. Títulos como El día de la bestiaTesisAirbagMuertos de risaLos amantes del Círculo Polar Los sin nombre, por citar los casos más importantes.
La película engancha desde el primer segundo con esa memorable escena de César paseando por la Gran Vía de Madrid totalmente vacía. Uno de los momentos más icónicos del cine español. Y después la película no decae ni un momento.
Pronto nos vemos inmersos en una historia que navega entre el sueño y la vigilia, entre la realidad y la ficción. ¿Está loco Cesar? ¿Los locos son los otros? ¿Está vivo o muerto? Incluso en su final no sabremos la respuesta, todo se deja a la libre imaginación del espectador.
Noriega nunca ha estado mejor que cuando ha trabajado con Amenábar. Al igual que su Bosco de Tesis, aquí el actor clava su papel de joven adinerado prepotente. Sobre sus hombros recae todo el peso de la película y el actor sale triunfante, pese a pasarse la mitad del metraje con una máscara o con un maquillaje que deforma su cara.
Pero si sobresale alguien del reparto, esa es Nawja, demostrando tener una gran presencia en pantalla, robando todas las escenas en las que aparece.
La película está construida como un enorme flashback que César narra en el psiquiátrico y con el que se nos cuenta toda la historia, lo genial es que esas escenas que creemos son el presente, en realidad pertenecen a un sueño del protagonista, el cual se encuentra sin saberlo en el futuro. Y Amenábar consigue narrarlo todo sin que resulte confuso y haciendo que funcione en todo momento.
Un claro ejemplo de ello es el empalme entre la realidad y el sueño, el cual se produce después de que César se despierte tras haber dormido en la calle. Vemos ese nuevo mundo a través de los ojos del protagonista, visualizado por Amenábar mediante planos subjetivos, rompiendo por un momento la tercera persona de la película, y todo lo que ocurre con Sofía besando a César y diciéndole que le quiere, resulta demasiado bueno para ser real, y lo cierto es que no lo es. Todo está ahí, pero la primera vez que vemos la película, no nos percatamos de ello. 
Pero lo hábil de la trama y lo que la hace funcionar, es que sus responsables introducen previamente varios sueños e imágenes oníricas, eso hace que el paso de la realidad al sueño sea fluido, como la escena inicial de César caminando por la calles vacías de Madrid, el sueño tras el accidente de coche con el protagonista y Sofía en el parque o esa imagen de César con dos caras en la disco.
Abre los ojos es en el fondo una fábula, César recibe el castigo por una vida de superficialidad y egoísmo, en su camino al infierno se enfrentará a sus demonios y aprenderá de sus errores. Su muerte al final de la película le hará resurgir cual ave fénix, a ser un hombre nuevo, tal vez en el futuro pueda ser aquel que no fue en su primera vida, una buena persona y consiga por fin ser feliz.
La película es un gran relato de suspense (ahí es donde fallaba el remake americano, que no sabía a que género pertenecía), y se nota la presencia de Hitchcock en ella, como ese plano de Sofía apareciendo mágicamente en la puerta, un claro homenaje a otro plano similar de Vértigo. Amenábar maneja muy bien la intriga, haciendo que nunca sepamos que va a pasar a continuación, creando además una gran atmósfera con la música.
Tal vez los personajes hablen demasiado de los sueños, haciendo que la película resulte bastante repetitiva y un tanto intrascendente. Pero algo brillante de ella es que al ser (supuestamente) todo un sueño, se le puede dar explicación a algunos de sus agujeros argumentales, como por ejemplo, que Antonio consiga con tanta facilidad, sacar  a César del manicomio para ir juntos Life Extension.
Pero una cosa que hay que reconocerle a la película es que sabe como terminar, ya que lo hace de la mejor forma posible, con César saltando del edificio y oyendo tras un fundido en negro, "Abre los ojos". Un final perfecto.
Su título viene al pelo, ya que la película no nos deja ni pestañear mientras vemos sus hipnóticas imágenes. Y es que Abre los ojos es una de las mejores películas que haya dado el cine español y una de las más influyentes. Es una gozada sumergirse en la pesadilla que nos propone de Amenábar, un lugar donde podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación y donde no existen límites, que demostraron que lo de Tesis no había sido un sueño y que el niño prodigio del cine español llegaba para quedarse.

CURIOSIDADES
Amenábar declaró en una entrevista, que la voz de mujer que se escucha al final de la película, es la de una enfermera.
Esa "voz celestial" pertenece a la actriz y presentadora Isabel Serrano.
La película conoció un remake americano, Vanilla sky (2001) dirigido por Cameron Crowe y protagonizado por Tom Cruise y Penelope Cruz, quien repitió el mismo papel que en esta película.
Según explicó Tom Cruise, su socia Paula Wagner fue quien le dijo que viera la película. Cuando el actor lo hizo, no espero a que terminaran los créditos finales para llamar a Wagner y decirle que consiguiera los derechos.
La película guarda sospechosas semejanzas con Pactar con el diablo estrenada en el mismo año, con la que comparte dos escenas similares. La primera, aquella en la que Keanu Reeves recorre la Quinta Avenida de Nueva York totalmente desértica (similar a la de la Gran Vía de Madrid con la que arranca Abre los ojos). Y la segunda, la escena de sexo en la que Reeves observa como su pareja cambia de Charlize Theron a Connie Nielsen (como le sucede a Noriega con Penélope Cruz y Najwa Nimri en otra escena de Abre los ojos).
El apartamento de César también puede ser visto en la película Carne trémula (1997) de Pedro Almodóvar, en la que también trabajó Penélope Cruz.
Amenábar y Mateo Gil tienen un cameo en la película, se les puede ver a ambos en la escena de la disco, cuando César va al baño y pasan varios jóvenes que se ríen de él.

El edificio desde el que salta César al final de la película es la Torre Picasso, que en el momento de rodar la película, era el edificio más alto de Madrid.
En la escena de la disco suena la canción "Rising Son" de Massive Attack, la cual dice varias veces la frase "dream on" (sueña).
El co-guionista Mateo Gil terminaría escribiendo y dirigiendo Proyecto Lázaro (2016), película que también trata el tema de la criogenización.
Amenábar ha reconocido que de todas las películas que ha realizado, Abre los ojos es la que menos le gusta. "Está escrita por adolescentes, no sabíamos nada de la vida," declaró el director.
En la escena en la que César cambia de canal en la televisión del psiquiátrico, se puede ver brevemente un fragmento del cortometraje Himenóptero (1992) dirigido por Amenábar.
En la escena en la que César entra en el apartamento de Sofía y arranca sus fotos de la pared, se puede ver una foto de "The Sandman" de Neil Gaiman, un cómic que trata sobre el mundo de los sueños.

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